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miércoles, 6 de junio de 2012

EL MONTE DEL GOZO




La mayor alegría de un peregrino es llegar a su destino, después  de superar muchos impedimentos. Se hace realidad un sueño, se acaba un reto iniciado días atrás, se consuma una aspiración deseada. 
La etapa Pedrouzo-lavacolla-Santiago se hace interminable, por lo cercana que se encuentra la meta y parece que no llega el final.  Nosotros la hicimos desde lavacolla a unos 9 kilómetros de Santiago saliendo desde el Pazo Xan Xordo con dirección al Monte del Gozo. En la medida que nos acercamos a Santiago el camino se llena de peregrinos, que en interminable procesión se van agrupando por zonas más pobladas y menos boscosas. El nerviosismo crece en la medida que nos acercamos al Monte del gozo, después de subir una pendiente que nos pareció interminable. Por fin llegamos a nuestro destino, contemplando ante nuestros ojos las torres esbeltas de la Catedral de Santiago y la ciudad postrada a sus pies.
Allí, como testigo mudo, no pude menos que vivir con el poder de la imaginación, aquellos momentos en la piel de un peregrino de la Edad Media, después de recorrer miles de kilómetros, sorteando peligros y vicisitudes en el camino. La alegría y la satisfacción de ver cumplida mi promesa, me embargaba en un estado de plenitud que no sabría explicar. La ciudad nos daba la bienvenida, con un sol radiante y un cielo azul, impropio de estas  tierras, o al menos así me lo parecía a mi.
Ya en la ciudad, no necesitábamos seguir las indicaciones hacia la catedral, bastaba seguir a los peregrinos que afluían del Camino, para llegar al destino. Eran las 13'30 cuando al son de las gaitas, entramos en la Plaza del Obradoiro. La imponente mole barroca de sus torres, nos recibía dibujando su silueta en el azul soleado de la tarde santiaguina. En contraste, el Palacio de Raxoi de estilo neoclásico, símbolo del poder político, junto con el Hostal de Los Reyes Católicos de estilo gótico isabelino y  el Colegio renacentista de Xan Jerone, sede  de la Universidad de Santiago, forman un conjunto  monumental testigo del esplendor histórico de la ciudad.
El abrazo obligado a la imagen de Santiago en su camerino y la misa de los peregrinos del día siguiente, cierra nuestro periplo por estas bonitas tierras. No si antes,  invitar a todos los que nos seguís a hacer el Camino, con la certeza que descubriréis nuevas experiencias que os enriquecerán.

3 comentarios:

  1. ¡Antonio!

    En medio del estudio, de apuntes densos que no dan tregua al descanso, he encontrado un tiempo para leerte y ha sido una desconexión para recorrer contigo el camino medioevo que tantos siglos ha sido recorrido por gente de diversas culturas, ideología, pensamiento.

    Y en medio del camino, ¡me llevé una sorpresa al mencionar a mi pueblo!

    Han sido escritos fantásticos, deleite de la palabra, de la historia y de la filosofía de autores como Sartre.

    ¡Muchas gracias por compartir su palabra!

    http://mivoluntadefimera.blogspot.com

    Aquí me puedes visitar.

    Un saludo y un abrazo, ¡peregrino!

    Imanol.

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  2. ¡Don Padilla!
    Da gusto leer su blog después de un día intenso de estudio para la selectividad. Esta entrada y sobre todo, la primera que escribió sobre el camino, son sorprendentes. Sigo sin poder quitarme de la mente lo de "Sin meta no hay camino, sin sentido todo se torna absurdo. Sin proyecto el horizonte se difumina en la nada y la nada es absurda."
    Tengo muchas ganas de hacer el camino y ahora más que nunca, tras leer esto, ¡a ver si encuentro compañeros que sean capaz de hacerlo!
    Muchas gracias por estar en la graduación ¡aunque faltó en la cena!
    Un saludo y un abrazo :)

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  3. !Hayat, buena selectividad! Un abrazo. Antonio

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